Dos años. He estado un poco melancólica todo el día, quizás porque se acaba de ir, de nuevo, el verano y el sol, quizás porque me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, porque me cuestiono el por qué me saboteo a mi misma autopreocupándome y angustiándome por "tonterías" que no valen la pena y dejo que este tiempo se me pase aún más rápido, porque me pregunto día a día si lo estoy haciendo bien.
Me gustaría tanto tener ayuda... muchas veces en el día siento que me sobrepasan, los dos solos o los tres juntos, no acabo de terminar con uno cuando el otro o los otros dos ya han hecho otra travesura. Ahora alcanzan a abrir la puerta y ayer se me arrancaron varias veces para la calle, hasta allá hasta donde pasan los autos rápido, y quisiera tener la entereza, la fuerza de explicarles con paciencia todo el tiempo, plantarles el grito lo menos seguido posible, o nunca, mejor dicho... y me pregunto si tuviera, si tuviéramos ayuda, si no serían las cosas un poco más fáciles, si no tendrían una mamá con más ganas de jugar y menos apurada y estresada y cansada.
"Se notan que te aman" me decía la gente el 17 de mayo, mientras me veía corriendo detrás de uno y con el otro en brazos, o con ambos abrazados a mis piernas. Así nos pasamos el día, abrazados, a gritos, a llantos, a risas y carcajadas, a retos por las travesuras, a descubrimientos. No hay dudas de que están más grandes, hemos renovado el guardaropa y empezado a usar la ropa del hermano, esa que nos trajimos de Estados Unidos y no se perdió, y cada día, cada hora, me parece ver al hermano mayor en una versión más rubia y en otra más morena, cinco veces más travieso, el doble de rápido.
Hablan ahora un montón, Liam repite absolutamente todo, Noah lo chamuyea absolutamente todo. Se acusan el uno al otro de travesuras reales e imaginarias, se echan la culpa y otras veces se tapan. Son cómplices, de eso no hay duda. Todo se lo quitan y todo lo comparten.
Hoy Mikel me dijo "mamá... es muy triste que la abuela chocolate (mi mamá) no conozca a los bebés... no creo que ni se acuerde de mí". Y me dió tanta pena... siento la tristeza en él, que le falta esa parte de nosotros, y a mi mamá, hermana y sobrino también y hay que estar agradecidos de que hoy en día nos sea tan fácil la comunicación con un simple click, pero aún así... y siento que me falta a mí esa parte, que a diario me pregunto "qué hacemos aquí", y aunque en general estoy más positiva y las cosas en general han ido mejorando muchísimo... aún así.
Hijos, mis niños, ya no les puedo casi seguir llamando mis bebés aunque lo sean siempre, al igual que su hermano mayor, hoy cumplen dos años, dos años en que han llenado nuestras vidas de noches insomnes y preocupaciones, de carcajadas y mordiscos, de ternura infinita y paciencia agotada, pero sobre todo de un amor que simplemente sobrepasa cualquier explicación con palabras.
No hubo caso que quisieran decir "dos" con los dedos, y cuando les preguntábamos la edad decían "uno, dozh, tezh". No hubo caso tampoco que se quisieran dormir conmigo, casi ninguna noche lo hacen, es más divertido pegarme y saltarme encima y creer que soy un caballo que dormir obviamente. Por suerte papá es inmune a todo eso y suelen caer redonditos al poco rato:
Feliz cumpleaños número dos mis potones guatones preciosos. Gracias por estos dos años de completar nuestras vidas.
Blythe Simply Thumpty Thump: Violet
-
Mi marido me había ofrecido dos muñecas de regalo de cumpleaños. Una era la
pullip, la otra no sabía cuál escoger, ¡me gustan tantas! pero justo se dió
que...
Hace 2 semanas.

























































